Sra. Bonet
¡De nuevo estoy aquí, amigo lector!No, no te asustes... esta vez no te voy a hablar de mis circunstacias. Bueno, sí pero no. No te voy a volver a hablar de esas circunstancias que hacen de mi esa energúmeno absurdo y extraño para muchos, incluso para mí... y tampoco te voy a hablar de las mujeres de las que ya te he ido informando puntualmente (aunque la chica de la vía 2 sigue entrando y saliendo de casa... y un día de estos voy a tener que ponerle los puntos sobre las ies).Esta vez te voy a hablar de ella... sí... ella. No creas que no sé su nombre, lo sé, pero supongo que hablarte así, si nombres, provocará cierta curiosidad en tu atención y quizá logre retenerte hasta el final.Ella... amigo lector, ella... Supongo que estarás pensando "Ahora me va a explicar otro fracaso"... ¡pues no! Esta vez no hay fracaso, porque todavía no la he visto, quiero decir, que no hemos comprobado nuestra afinidad física (aunque debo decirte que en la realidad onírica congeniamos estupéndamente bien) aunque sobre la afinidad mental estamos rallando el notable.A ella la conocí en la playa... una noche de verano... yo estaba paseando con mis circunstancias (joder lector, siempre me acompañan, tengo unas ganas de dejarlas...), pensando precisamente en ellas y tomando la difícil decisión de largarme lejos, a ver si de este modo, las despistaba. Eran las once o las doce de la noche. La luz de las farolas del paseo marítimo dejaban entrever figuras absurdas jugueteando por la playa. A lo lejos, una luz naranja en forma de M... (no te comerías una hamburguesilla, ahora?). En fin, que ahí estaba yo paseándome con mis circuntancias y observando como detrás de una de las "montañas" de hamacas estaba una pareja fornicando a plena luz de la noche, cuando a lo lejos oí su risa.Me acerqué sigilosamente (ya sabes, amigo lector, que soy muy vergonzoso para ciertas cosas) y observé... estirada sobre un pareo estaba ella... luciendo sonrisa. Pelo negro, media melena, ojos intensos, oscuros, parecidos a los míos. No parecía demasiada alta... y junto a ella, sombras jugando con un diábolo y risas y cervezas.Amigo lector, en aquel instante creí que me moría... una sensación de ardor me subió por los pies hasta reventar en mi esternón... sí... era un cangrejo que me había pellizcado en el dedo gordo! ¡Puto cangrejo! ¡Pero si en las playas de Barcelona no hay cangrejos!La cuestión, amigo lector, es que allí estaba ella. Sentada sobre el pareo con esa minifalda tejana y ese top negro de tirantes y esa chaquetita roja con capucha por encima... Allí estaba ella mirándome con esos ojos a lo aceituna negra, sin pestañear, con el dedo índice sobre sus labios aproximándose a la nariz, pequeña, acorde con su cuerpo... y allí estaba yo, observando cada uno de sus movimientos...¿Sabes lector? A veces me la imagino... a veces siento como su actitud es ejemplo para todos aquellos que nos acercamos de vez en cuando a ojear sus pensamientos. No es debil. No, no lo es... y sabe que la nostalgia no es el futuro. Cada día estoy más convencido que su silueta está diseñada por su carácter... no rehuye, no vacila...¿Sabes lector? Creo que jamás la tendré junto a mi (ya aparecen mis penurias por aquí....) pero no me importaría. Sé que la chispa que aparece en cada una de esas miradas es sincera... sé que cada una de esas sonrisas que dibuja es auténtica...Ella.... quizás algún día me atreva a intervenir en su espacio vital y entonces le pueda decir que estoy cerca... más cerca de lo que se piensa.Por cierto, amigo lector, estoy perdiendo facultades en cuanto a mi expresión... creo que recuperaré alguna de las historias de Demian para volver por mis fueros...Hasta pronto, amigo...PD. Ella.... por qué no decírtelo, se llama Bonet... Sra. Bonet

3 Comments:
....farem cafè, no? del no res o de quelcom q sigui.
...petons!
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mamba, at 11:11 PM
Marta... quan vulguis!
... petó xavala!
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Babèlia, at 12:24 PM
de visita por aqui...
me gusta como escribes.
Saludos!
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Angela Guichardo, at 4:22 PM
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